sábado, 15 de enero de 2011

TALLER DE POESÍA DE LOS SÁBADOS 15-01-2011



GRUPO DE POESÍA DE LOS SÁBADOS A LAS 18:00 h
-revista virtual-
COORDINADOR :
MIGUEL OSCAR MENASSA (Candidato al Premio Nobel de Literatura 2010)
NÚMERO - 60- 15/01/11
Semana a semana iremos mostrando en este blog el producto del trabajo realizado en el Taller virtual de poesía los sábados a las 18:00 h de la Escuela de Poesía Grupo Cero, coordinado por el poeta Miguel Oscar Menassa


Todos los dibujos son de Miguel Oscar Menassa


CAER ES TAMBIEN ENAMORARSE

Caer, hasta los espacios despoblados,

una desnudez del tiempo ensayando juegos nocturnos.

Un poema de guerra ensaya un crecimiento para abajo,

un cielo transformado en lava orgánica,

y un centro hecho furor en los volcanes

hipnotizando al fuego

que hace imposible el horizonte.

atrayendo a todo lo que fuga.

¡Cuantas veces soñé entre sus ronquidos,

la angustia de no poder firmar mis cartas y

pedí que me diesen a besar labios de mármol,

o acunarme en brazos infinitos,

con la promesa de creer en la fecundidad

de las montañas y en su experiencia de sombras.

Caer como el águila que dio la vuelta al mundo

y se muere llegando al punto de partida,

con un miedo que es una especie de columpio

movido por un viento huérfano de dirección

que suena a violoncello.

En un paisaje desprovisto de riquezas, se vuelve inútil la mirada

y el cielo comienza su maltrato, tirando ángeles

que vuelan a mi pesar, y entonan lejanas letanías,

en un coro que atenúa las pequeñas circunstancias

elevándose con pesadez de un ancla,

y atando el tiempo a los cuerpos con vida.

No es la fatalidad, ni es la desgracia,

una caída más es también otras,

la que está en el final, no tiene historia,

es un tiempo alterado.

Se desprende una nota sin sostenido, que acaricia la piel que se debate

en un encuentro amoroso.

Norma Menassa

LOS DEMONIOS DEL SUR

Arremolinada en el centro del abismo

te invité a emerger de los demonios del sur

para convencerme de tu pureza.

No pude saber si eras él o ella,

si me prendí de tus besos

o si encadenada a la locura, imaginé besarte,

sólo sentía el aliento de tus manos

refugiándose entre mis pechos,

detenidos en el tiempo.

Aquella situación me consternaba,

lánguida de mi,

descansaba entre los sueños

mientras volvía a la vida intermitentemente.

Eras una máscara y también eras un ave,

no sabía mirarte, los ojos me enceguecían.

Pausas y respiración

volcaban mi vientre,

con tan sólo imaginarte.

Un verso me borraba de ti.

Sentada sobre las estrellas

leía a los poetas malditos:

amé los demonios,

de ellos aprendí a continuar.

Magdalena Salamanca

POEMA DE AMOR

Rastrojos de la luna cambiante

recojo y cuelgo a secar

hasta la noche.

El balcón misterioso

se abre

y las estrellas funden su color

en sombra.

Rueda por el blason de tu corbata

el parapeto errante que tu nombre arrastra.

No seas miserable,

no maldigas tu corazón

ni tu cintura.

Baja de tu azul arquitectura,

deja sobre la tierra

aderezos de amor y de ternura.

Cruz González Cardeñosa

“ES DE ESE HECHIZO QUE HABLO”

Enrique Molina

De la calle empedrada y húmeda por la lluvia,

la palabra digna de una historia,

la mirada preguntándose por el pensamiento

que sucumbe a lo tangible.

La curiosidad que no termina de entender

la soledad del que escribe,

arruga en los pliegues de la frente,

fantasías pujando por ser.

Confianza en la ciega tinta

que acaba con la pureza,

idea rota que deja morir la recreación.

Vidriera desde la que nunca sabremos

lo que los muertos piensan,

impavidez de espanto del vivo,

blanca, sellada y perpetua.

Una condena y una posibilidad de ella,

un vacío intrépido, un goce absoluto.

De la pérdida del verso ya perdido

donde la voz del pueblo sacia su garganta,

silencio de escritura eterna,

solo pasión de fuego que la arrasa.

Ella abraza tiernamente la aorta,

sin herir a las víctimas en el horizonte,

ni marchitar el musgo al paso rítmico

de ejércitos decididos a morir por libertad.

Porque el sol resplandece

y la humedad baja de su instancia celeste

a acariciar los verdes tallos donde descansa el alma.

De noches de resplandores,

de imperfecta creación divina

que no nos funde iguales en la muerte.

De ese verdor de antaño que no fue fuego

sino en la mirada de luz que llevan los

ojos a la juventud.

No, no hay más esperas, ni más treguas,

no hay más 63 años sin escritura,

sin rebeldía, sin amor.

SUSANA LORENTE GÓMEZ



QUÉ CALAMIDAD DE LLUVIA

Qué calamidad de lluvia,

ningún recuerdo de lágrima

conquista la memoria mía,

cristal de oscuro presentimiento

esta lluvia que no sirve para llorarla.

Busco el tiempo del mundo

en el cuerpo de los libros

y en la uña de cualquier acertijo

donde la piel es otra piel
que nos abraza.

¿Por qué lejos?

¿Hasta dónde?

¿Hasta cuando la dicha
por no encontrarte y seguir buscando?.


Manuel Menassa

POEMA DE AMOR

Vagas sombras sostienen el encuentro

mientras la luna recorta el perfil de una veleta

ajada de lluvia en el centro de los temores conocidos.

Sierva de un ignorado zozobrar

sumerjo el llanto en cálidas olas de un mar ansiado

enmascaro el dolor borrando los recuerdos y

busco tu rostro en boscosas multitudes.

Ópalo de fuego que siembra rescoldos, tus manos recias,

alambicadas de sudor y magia, seducen al crepúsculo

cuando el sereno cauce de tus palabras borra los aullidos del tiempo.

Pilar Rojas

CUANDO BAILA TU CUERPO EN LA MEMORIA (poema de amor)

Tanta sombra en el cuerpo

tanto silencio sin fiesta y tanta ceguera en la frente...

Partitura gramática del invisible arpegio.

Doblé la hoja y mi espalda de plumas se hace halada

sosteniendo sobre su mano zurda todo el peso del tintero

y aquella que en su aleteo, de mi boca, rozó el veneno

firma, bajo sentencia diestra, un renglón más de premio.

Heridas que no se muestran, son caídas, del incesante intento.

Buscar hermosas palabras de relleno?

no necesita la pícara almohada, ni licor de almendra el más plebeyo.

Extender sobre el lecho, de diferentes autores sus versos y

en la mesilla nunca olvidar papel donde envolver el recuerdo.

Después todo queda en su lugar, las sábanas mudas,

desconcierto en el suelo y la música repitiendo el eco

que no pudo el indulto al besar la brisa mi rostro marinero.

Experto en puertos bebo el licor de la distancia

que destila el azar del hechizo en tu voz de daga

cuando baila tu cuerpo en la memoria.

Carlos Fernández

AMOR A LA POLÍTICA

En la lentitud de las aceras

llueven esqueletos de ideales

y esquiva soltería.

Mi padre me enseñó a hacer el pan.

Recogió los frutos a un lado

para plantar al amanecer

fórmulas metacarpianas,

aguaceros de colores

sujetando la cabeza

del diablo al que aprovecho a recordar.

En segundos, llega el destino

de los que se marcharon

y huelen mi ceguera

embajada de alegría.

Las horas pares componen arco iris

de amor con su sombrero.

Acaba de llegar.

Está atrapado en el hombro del mundo de la izquierda

sobre el que vuelan grillos y submarinos nucleares

y victorias perdidas en el bolsillo.

Acaba de llegar.

Sujétalo pues si no existe

tendrá tus ojos.


Virginia Valdominos

ME LIBERAS, ME ATRAPAS.

Verde bosque que ardes
en la noche que sostengo en mi vientre,
tierna herida que acoge tu desasosiego,
desfiladero en el que mueren tus masculinos ríos.

Tu amor es una esfera que me atrapa,
una red de palabras, por cuyos orificios
destila la frescura de mil almas.

Tu amor es una estrella titilante y decidida,
que conspira para hacer agujeros
en el manto de la serena tarde.

Dime que no es verdad que el sol se acaba,
y que no basta un solo corazón para encender
candiles que cieguen la esperanza.

No encuentro en mí las huellas de las conversaciones,
ni el humus negro en que fermentan
los verbos pronunciados.

Ha llegado la calma y ha arrastrado
como bravío mar el humo de la fragua.
Ha borrado fronteras de la cama.

Una pluma de pájaro, blanca como la sal de la mañana,
surca el cuarto, resto de ave, girón de la batalla.

Alejandra Menassa de Lucia

POEMA DE AMOR MÁS LARGO


No sé si será como la música
o levantar un puente,
o si encontrarte será
como olvidar. O tejerte de nuevo
en una fuente.
No sé cómo se dice
en mi idioma, tu idioma...
...si en ti se oirá como un mundo
la llamada agonizante del vacío,
el sordo zumbido de un sepulcro
abierto ante mis ojos.

Tu cuerpo,
aromas musicales de orquestas,
bajo tu apariencia se abre
un majestuoso arpa subterráneo de inmensas columnas
tensas y vibrantes...
¿Ensordeceré,
o brotarán al fin las alas
o caerán al fin, y seré silencio
en la labor oculta de tus ojos?

¿Y si al tocarte
descubro que existes
y yo también me extraño...?
¿Será un punto y seguido
en el poema de los siglos, o
habrá versos para disolver
como piedras en el agua de la eternidad?
¿Habrá en tu cuerpo
más que una breve inscripción?
¿más que la fútil caricia
perpetrada por un triste sol perdido
en la dulzura de la noche?


Kepa Ríos Alday

POEMA DE AMOR

Etílico y fluvial,

el sol derrama

néctar de luz

sobre las flores.

Teatro de líquenes,

suaves azogues,

anticipando está

tu corporal ausencia,

sumergida ya

entre las piedras,

tu inmortal belleza.

Ruy Henríquez

POEMA DE AMOR III

Ahuyentando espíritus

del mal y la desazón,

caí en tu mirada con mi imagen inicial.

Había vagado con soltura

entre tumbas,

espejismos donde tu piel

no retumbaba en el eco de mi estirpe.

Comercié con intrusos,

peregrinos de honor taciturno,

rémoras de gloriosas civilizaciones

donde crecían imponentes guerreros,

apostados tras la cornisa de mis sueños.

Todo fue en vano.

Ardía mi garganta

entre pavorosos espasmos,

híbridos delirantes

para una entrega sin secuelas.

Aprendí a cerrar ventanas

cuando la noche apenas despuntaba,

a entablillar corazones caídos en desgana

con la firme premisa de mis labios.

Supe desatar mis alas

cuando la razón escondía veredictos

bajo el perfil de sombras ajenas,

y tu voz escaseaba sin remedio.

Después, nada pasaría desapercibido.

Minucias y rencores,

cual camaleón de la esperanza,

rodé por el borde de mis ojos

y caí, otra vez más,

en el blanco océano de una página.

Carmen Salamanca

AMO LOS VIENTOS

Amo los vientos que traen tu recuerdo,

tu tibio perfume,

el eco de aquellas tardes despidiendo el sol.

Amo la esperanza de volver a encontrarte.

Esta insistencia que me da la vida,

el anhelo de abrazar mi desvelo nocturno.

Mil veces he vuelto al lugar de los encuentros,

repetido los mismos corporales rituales.

Nunca pude alcanzar tu vuelo,

tu rostro fresco, el torbellino de tu voz.

Te amo, alimento esta hoguera

que prendiste en mi cuerpo

y que sólo tus palabras,

podrán sofocar.

Helena Trujillo Luque

domingo, 19 de diciembre de 2010

TALLER DE POESÍA DE LOS SÁBADOS 18-12-2010


GRUPO DE POESÍA DE LOS SÁBADOS A LAS 18:00 h
-revista virtual-
COORDINADOR :
MIGUEL OSCAR MENASSA (Candidato al Premio Nobel de Literatura 2010)
NÚMERO - 59- 18/12/10
Semana a semana iremos mostrando en este blog el producto del trabajo realizado en el Taller virtual de poesía los sábados a las 18:00 h de la Escuela de Poesía Grupo Cero, coordinado por el poeta Miguel Oscar Menassa


Todos los dibujos son de Miguel Oscar Menassa


POEMA DE AMOR

Fue el llanto primigenio

que acunaran tus brazos amorosos.

Fue tu aliento mi aliento

aventando los cielos de la especie

que me separara de ti,

en ese desgarro inolvidable.

La realidad se vistió de múltiples colores

Amor se llenó de pájaros cantores,

coronó mis sueños de papel y tinta.

Cercó tenazmente las fronteras,

defendió la vida con uñas y dientes.

Fue feroz y posesivo,

espléndido y opaco,

exuberante como selva tropical

arrasando en su espesura la maleza.

Creció más allá de sus contornos

Lució tímidamente iluminando las tinieblas.

Olga de Lucia

AMOR

Palabra que nunca esperó

como primitiva red de un pretérito, que anida

en el camino del topo,

la flor de roble y hueso que une en destino al hombre.

Búsqueda que el sueño arrebata de la noche,

un extraño país del ciego

donde solo vuela el que cae.

Un tropiezo con la realidad

que le permite la máscara,

un no silente que debe su vida

a la ilusión de ser,

un ladrido.

Como montaña de seno,

como pájaro errante y sin forma,

en la piel audaz de un buey,

o los dedos mortales del escritor,

ahí donde siente el crepúsculo su sentir,

seré yo, será el amor, seremos otros.

Susana Lorente Gómez.


AMOR

Hoy el amor no tiene ganas de mí.

Petrificada frente a su ausencia,

me dejo seducir por otros encuentros.

Protegida del vaivén sentimental,

el camino se abre, pleno de sentidos.

Cae la noche una vez más,

y no te necesito, amor.


Helena Trujillo Luque

UNA BOCA TRAGADA POR LA VOZ PROFUNDA

Una boca tragada por la voz profunda

del alba corriendo tras los huesos de un perro

torcido por la culpa.

Un buzo en las antípodas llorando

el tesoro perdido de mi almohada.

Una piedra golpeada por los sucesos de la mañana.

Un vicio estrangulado en la Casa de Dios.

Virginia Valdominos






POEMA

Desatada por el lábil viento

me anido en la destreza de su fuerza

y tejo, empecinadamente, su nombre.


Magdalena Salamanca

POEMA DE AMOR - II

Primero,

no enturbiar jamás

el ritmo animal de nuestras voces

engullendo el viento.

Después,

despejar habitáculos en el relato,

agregando indumentaria pertinente

para evitar espinas ulteriores.

Por último,

rehusar cifras lapidarias

acerca del uso indiscriminado

del amor, cada mañana.

Carmen Salamanca

DECIR AMOR

Decir amor es hacer brillar nodrizas del engaño,
labrar con el trabajo, algún sendero,
dar distinto de cómo he recibido.

Melibea de espanto, renuncio
a mi cualidad de alquimista,
y con ella, al poder sobre Calisto.

Decir amor es hacer girar a la palabra mundo,
no llorar nunca a destiempo,
ni hacer uso de insignias femeninas.

Yo no seré Desdémona de ningún Otelo,
porque no se puede ser infiel
si nunca se ha conocido la pureza.

Decir amor es ejercer por virtud del ejercicio,
dejar crecer a otros, ser la noche
donde fenecen el tedio y la pereza.

Soy una Julieta veintiúnica,
sin Romeo que echarme a las espaldas.
Mi impotencia es sublime: no sé morir de amor.

Alejandra Menassa

Poema de Amor

Por tu espalda que se aleja bajan ríos,

y en la sombra de tu ausencia un tibio mar

con peces ahogados se ha desplomado,

y un mundo rico, repleto de ánforas,


bajo un sol crujiente comienza a brillar.

Y... sí, quiero jugar aunque no sepa,

pues en el orbe hay manos y tableros,

hay lo incomprensible aún deseado


como me pasas así, sin saberte,

sin poderte ocultar para mi asombro.

Al irte hay en el mundo un nuevo mundo,

que si quiera alcanzaba a desconocer

Al irte me quedé más que contigo,

más que a solas.

con una mujer.


Kepa Ríos

domingo, 12 de diciembre de 2010

TALLER DE POESÍA DE LOS SÁBADOS 11-12-10



GRUPO DE POESÍA DE LOS SÁBADOS A LAS 18:00 h
-revista virtual-
COORDINADOR :
MIGUEL OSCAR MENASSA (Candidato al Premio Nobel de Literatura 2010)
NÚMERO - 58- 11/12/10
Semana a semana iremos mostrando en este blog el producto del trabajo realizado en el Taller virtual de poesía los sábados a las 18:00 h de la Escuela de Poesía Grupo Cero, coordinado por el poeta Miguel Oscar Menassa


Todos los dibujos son de Miguel OscarMenassa



LA PIEL
El amor es la piel del discurso,
afluente de todas las bocas
la piel,
se encrespa encarnando
el espejo del temblor.

El amor.
Acaricia el dorso de mis manos
las mejillas del candor, al buscarte...

En toda esquina volvió su rostro de mora
y en esa confusión de las aguas se evapora
de espaldas un ramo de recuerdos.

Amor, amor!!
una centella cruza el pensamiento
alienígenas sombras buscan tu piel,
único y verdadero cobijo y tú…
te muestras solemne,
frívolo,
carnívoro y locuaz
después….sólo después, de hacerte palabra.

Carlos Fernández


AMOR

Los estruendos del amor atraviesan los siglos.
Como ráfagas insidiosas acampan sobre la cima
de hombres y mujeres que abandonan sus destinos
y se dejan consumir sin condimento y sin palabra.
Cierran bocas y abren corazones de latidos
al unísono, olvidando que se habla para otros.
Hay amores que nacen y mueren, hay amores
que nunca nacieron y nunca morirán.
Fuente de amor y de odio, la palabra,
ignora su poder y su verdad.
Amor construye y destruye sus propias redes,
y cuando te abismas en ellas, amas con amor.
Amor me ama y me desata y me extiende
a lo largo y lo ancho de otros cuerpos
donde mi cuerpo renace y muere cada vez
que el tiempo se rompe sin dejar huella.

Amelia Díez Cuesta






ATO Y DESATO
Ato mis manos a la letra y abandonocualquier amanerada posición.
Descarto los juegos impuestos,
las celdas prefabricadas,
las lujurias redentoras,
y esa manera de entregarte
a la simpatía porque sí,
al amor porque es necesario,
a la compasión porque compartir
es moda y eterno verano.
Desato mis manos de otras manos
porque no hay relación sin fantasma,
porque nacemos cada día y morimos
en cualquier cuidado exagerado.
Ato y desato lo que no existe y sin embargo
cancelados los amaneceres, nazco como nunca.
Amelia Díez Cuesta


POEMA DEL AMOR


Omega sucumbe, para dibujarse en el recuerdo,

aunque la pálida tez del rostro se descomponga

en pétalos irisados, que translucen la voz

y vibran la caricia del retorno a lo desconocido.


Ahuyentados por la sequedad de la tinta,

transfundimos el mensaje oculto

que de la palabra nos fue dado,

a la terca furia de los cuerpos.


Maleantes de los sagrados escritos

profanamos la moral más severa

y sin casi darnos cuenta,

cometimos el delito del amor.


Lloramos los gemidos de la pasión

intentando anclarla a alguna realidad

pero su fuerza nos revolvía persistentemente

para lanzarnos al vacío.


Desde allí, desde el silente eco de la galaxia,

percibí el susurro del viento, posado en los tímpanos,

pero el escalofriante perfil de la muerte nos arrojó

de nuevo, a gran velocidad, hacia las palabras.


Sentada frente a la ventana,

imaginé robarle las alas a un águila imperial,

para emprender el viaje que me lleve al verso,

donde me encontré con el amor.


Magdalena Salamanca



UN RELÁMPAGO, APENAS


Hoy, en esta bella y radiante mañana de otoño,
con el brillo de los ojos de estrella fugaz,
llena de luz, dejo todo lo llorado.

Lágrimas de constelaciones, universo azul,
como el día, como el cielo abierto en mil ventanas,
mirándome, para buscar el mundo.


Se detuvo el tiempo en mi sed,
salvada del quebranto, temblando,
abrazo y alzo con mi voz
este viento infinito.

Me entretuve demasiado en el vacío,
justo, cuando algo estaba a punto de nacer.
Se estremeció el cuerpo.

Fue un relámpago, apenas.

Hoy canta esta boca anidando en mis ojos
los colores posibles todavía por escribir.
Desgarrada y con pasión
custodio la vida que tanto amo.

Lloré cada lágrima como si fuera la última.
Una a una con su melodía, astilladas,
vagando en la mirada,
buscando sin encontrar nada.

Atravieso la muerte, el dolor
y lo guardo en una sola lágrima llorada.
Un relámpago, apenas
y olvido.

Mónica López Bordón





AMO LA TORMENTA TANTO COMO LA TEMO


¿Qué sabe el jardín de los ojos que le miran?

¿Qué sabe el pasado del porvenir?

Yo sé que te sigo amando

y siempre es novedoso el sonido de tu voz,

tu manera de combinar las palabras.

Te amo y cada vez es el nuevo amor.

Sobre nosotros reina la irremediable,

la embriagadora carne,

miles de palabras.

Giran y nos llevan, más allá de nosotros,

al paso siguiente, al pacto por venir…

Exento de confort y de desidia,

es un amor inquebrantable,

un amor que no comparte cama ni vida cotidiana.

Crece más allá de nuestros cuerpos,

de nuestras propias vidas en infinitas letras.

Nuestro amor no ostenta exclusividad ni posesión eterna.


Es libre,

libre como la libertad que no existe…


Claire Deloupy



DIONAEA


Venid conmigo...
fluyo en acompasado verde

donde Darwin retrató vuestra belleza.

Desgranado cielo rocía mis féculas

y yo, en Venus extendida

voraz carnívora del deseo.

Blanco estertor del contacto

a miles de años luz, siglos de letras,

de amores y guerras.

Nómbrame Dionaea,

las sombras del letargo abdicarán

en su insistencia, donde

las quimeras quiebran su realidad,

y fuera de los caminos,

el roce finísimo y sutil

de salvaje acróbata,

sobre mi sueño.


Susana Lorente Gómez.



JUGAR A AMAR.


Muevo peón 4 dama, pero no quiero destronar reinas,
ni amanecer con un botín de corazones bajo la almohada.
Espero que tú muevas quizás tu alfil o torre desterrada.


Ambos sabemos que esta vez ganar será hacer tablas,
ha caído la venda de la envidia que cegaba,
y ahora es tu bando mi bando y tuyas mis batallas.

No imploro piedad, porque venzo contigo cuando vences.
Jaque mate mortal a los espejos, enroco las miradas,
depongo mis femeninas armas, que nada pueden
cuando ya no hay trofeos que ganar ni medallas.


Muevo peón cuatro dama, los altos alfiles aguerridos
traman en silencio sepulcral su oblicua retirada.
La Reina blanca alza su perfecta cabeza coronada,
el Soberano, esta vez, no siega su cuello, le dice que la ama.



Alejandra Menassa




SOY LA NOCHE

Entre tus cabellos caigo y puedo hacer de ti

todo el mundo en la ribera de tus párpados,

como fósforos que abrigados por el sentido de mi boca fresca,

brillan cuando la noche consigue la forma de tus labios.


Sobre mi espalda siento que no posees el filo

de un cuchillo y mi mañana partida es frente que augura,

otros tiempos en la insobornable belleza de tus ojos.


Si tuviera corazón lloraría pero no tengo lágrimas de enorme montaña,

porque amo tu cuello enfebrecido, su latir de tierra, volando como el deseo…

Y un ramo de corceles- relámpago cárdeno- murmura tu nombre con voz de arpa metálica, porque de dicha humana es celeste tu canto.

Te lo digo, siempre te traicionaré.

No seré ni la sombra de mis labios cuando mi último beso sea

más que un recuerdo rodeado de silencio,

pero con sensibilidad en las uñas,

sintiendo en mi paladar la historia de mujeres abrazadas

a su lamento para no morir.

Así soy la noche.


Donde decirte amor, es para que no olvides el mordisco dulce de los acordes de nuestro cuerpo,

que como mariposas negras sobre el claro de tus ojos,

crecen sobre tu frente de nieve.


Inconfundible tú con tus ausencias.


Esta vez cuando te abrace en silencio,

tu cuerpo será murmullo secreto,

mirada final.


Miguel Martínez Fondón

POEMA DE AMOR


Amor sin selva que rodear de frío,

son tus rumorosos ojos como un eco

que no puedo escuchar.


Y los sonidos de tu ausencia,

se abren cual cálices sobresaltados

a una luz desconocida y bella.


Veo tu boca subir más allá

de donde ningún hombre jamás llegará a pensar,

más allá de la necia imaginación,

para domar la sangre de los átomos

en los que vibra, humilde, el universo.


Tu boca, que presenta espejos,

y espera un grito único e infinito

o deletrea instantes futuros,

con su leve filo interminable. Tu boca,

fiel a la muerte, tiene a la vez

su espantoso brillo y su hermosura.


Amo tus secretos, tu profunda luz,

capaz de enmudecer el tiempo,

o atravesarlo sin más, caminando,

sobre una dulce humanidad que gime

debajo de todo lo que no importa.



Kepa Ríos Alday

POEMA DE AMOR

Tu voz llenaba el espacio entre dos mundos.
Quedo extranjera a mi deseo,
pierdo el hálito de mi sonrisa,
que te llevas como un ladrón de versos.
No quise entregarte mi inconsciencia,
e igual tomaste cada sorbo de vida
y lo multiplicaste.
Fantasma quedas, sombra vana
te diluyes a cada intento
de hacerte presencia, cuerpo vivo.
Busco el calor de tu sangre fluyendo
como un torrente sin freno,
arrastrándome hasta los más hondos misterios.
Quedo atrapada en un amor que
nace y muere cada vez.

Helena Trujillo

POEMA DE AMOR
Amortiguando desdichas,
caí en tus brazos de furia indolente,
resuelta, híbrido desguazado
de carne y luz.
Amortizando la pasión,
lo hecho insiste en revelar
pesquisas y contrarios
bajo la piel.
Amordazada,
como víscera residual,
mi alma resucita
en el balcón de tus palabras.

Carmen Salamanca


VENGO DE UN PAÍS
Vengo de un país donde las alondras
son pájaros exóticos y adquieren sentimientos humanos.
Y las valkirias guardan historias asombrosas
donde el deseo se hace carne
y pierde su inmortalidad.
Vengo de un lugar,
donde la llanura abarca toda la pupila
y se extiende mansa, con su solemne verde
y su humus fértil.
Olga de Lucia

¿QUÉ ES EL AMOR?

Amores tibios y dulces como la leche maternal,
Verdes y florecidos
envuelven
cabelleras baldías y simientes caducas
mientras caminas a mi lado
creciendo como el olmo enamorado
más allá de nosotros.
Canto al amor que nunca será
pájaro de luz
horizontal.

Virginia Valdominos