sábado, 30 de octubre de 2010

TALLER DE POESÍA DE LOS SÁBADOS 30-10-2010





GRUPO DE POESÍA DE LOS SÁBADOS A LAS 18:00 h
-revista virtual-
COORDINADOR:
MIGUEL OSCAR MENASSA (Candidato al Premio Nobel de Literatura 2010)

NÚMERO - 54- 30/10/10
Semana a semana iremos mostrando en este blog el producto del trabajo realizado en el Taller virtual de poesía los sábados a las 18:00 h de la Escuela de Poesía Grupo Cero, coordinado por el poeta Miguel Oscar Menassa





Todos los dibujos son de Miguel Oscar Menassa


TENÍA EN SUS BRAZOS ÁGILES BAILARINAS

El aire se agitaba alborotado, envolvía con su manto transparente
el cuerpo que alteraba su presencia.
Múltiples secuencias conformaban acelerados movimientos
con la gracia de ágiles bailarinas queriendo alcanzar el sentimiento.

Toda energía transmitiendo la fuerza de la vida,
atada como una exhalación a lejanos cantos de sirenas
que hacían del mar su desvarío.
La materia deformaba su cohesión celeste
y tornábase dúctil y sumisa.
El corazón helado de la noche desleído
se cobijaba en voluptuosos sueños que balanceaban
en los inquietos brazos su quimera

Olga de Lucia




CAE LA TARDE DE OTOÑO

Crepitar de gualdas hojas. quebrándose bajo la presión de mis pasos,

crujiendo como cuando el húmero se rompe y detiene torpemente tu marcha.
Estás ahí o quién sabe donde… aturdidos los días venideros,
te tienden las manos, más, no logran levantarte.
Te sientes como un iceberg que se derrite y el líquido cristal sólo refleja las lágrimas,
que lloran el dolor, la fragilidad de su materia.
¿Azar o movimiento aciago? ¿Ceguera o agresión?
Y si sueño que tengo dos libres brazos y que éstos se ciñen cariñosos alrededor de tu cuello,
Y hago brillar las cosas con las palmas de mis manos,
Y corto el viento cual dos pájaros despegando el vuelo,
Oh, mi brazo derecho, ceñido a mi costado y mi impotencia de niña,
esperando cuidado, cayendo en un bolsillo como la única moneda atardecida,
me devuelve a la realidad, al duro aprendizaje de la vida.
A pesar de ello, me siento feliz, agradecida:
A las manos expertas que recuperaron mi hombro,
A mis muchos amores que endulzaron mis días,
a las bellas palabras que lo hicieron posible .Gracias amor. Gracias, poesía.

Olga de Lucia





EL SONIDO DE LA CATEDRAL

Vuelven los recuerdos
-edad de piedra-
huyendo longeva su altura de espaldas
en la cueva que aloja el imperio del eco.
Tras la puerta, el mundo, queda fuera
el suelo es un desfile de cobre y,
las huellas un eterno transeúnte de cirio donde
la muerte se disfraza en anciana sorpresa.
Los pájaros se congelan,
las flores enmudecen en vidrieras
pero, el pueblo es capaz de cantar la miseria al mediodía
cuando las campanas del horror
tañen la edad de hierro en las entrañas.
Sobre una silla descansa serena la guitarra.
Blancas túnicas de algodón uniforman el coro del rumor
cobijando en los huesos la gárgola alegría.
Queriendo saber:
algunos emplean su siglo de vida elevando al cielo arbotantes imposibles,
otros golpean su cabeza sobre el muro que sostiene la ubre central.
¡Cruel edad media la cólera del perdón sin fianza!
El ábside marca la temperatura imposible de la cruz
el calor no habla -edad del humo-
sólo el frío tiene partitura angelical en el sonido que edifica, no en vano,
la captura del silencio
más allá del que te nombra.


Carlos Fernández




EVIDENCIA DEL AMOR

He renunciado a ti porque

carezco de la posibilidad de olvidarte

ya que nací de tu ojos y en tus ojos muero.

Cuando me llamas

y la lluvia amaina

Tu voz parece nacida

para que todo sea hermoso.

Los palacios de alquitrán

seducen niños disfrazados

de gigantes, un enjambre

de abejas cubre sus cuerpos

retorcidos en la niebla


y tu mano, es la mano humilde

que rescata de un lago de ojos

la frase que olvidamos decir

para que aquella mujer


se quede a nuestro lado.

Manuel Menassa de Lucia



LOS OJOS DEL TIEMPO

Mis brazos de segundos, mis manos de minutos,

mi lengua de milésimas. Mujer hecha de tiempo.

Lo que nunca podremos medir,

ese inconmensurable: nuestro punto final,

a aquella hora ignota, aquél día desconocido

donde el azogue buscará en vano nuestro reflejo,

y una taza de café quedará humeante para nadie.

El tiempo de los verbos en infinitivo,

de los humanos actos,

las horas construidas, paso a paso.

Relámpago que azuza, Damocles que se olvida de su espada.

La parca se desnuda de esqueletos

y los ojos del tiempo, vidrean y destilan humores y misterios.


Alejandra Menassa



DE UNA RAIZ SIN DUEÑO


El camino recorrido, fue el aquelarre

del temblor del alba,


que acompañaba tercamente

las sombras, despejando

las raíces de gestos altaneros


que ya tienen dueño.


Sordas raíces

embaucando a todos los encuentros,

negros desafíos

en medio de la selva

donde nada florece,

y todos los actos son partidas.

Monumentos que saludan alegres,

a los monstruos soberbios de la noche,

y tropiezan los pasos

en la tibias raíces

que ya no tendrán dueño,

ni hojas, ni ramas,

ni pájaros en su copa nueva.

Raíces semisumergidas,

ocupando hacia abajo

de la tierra,

los agujeros del tiempo


que ha partido.

Agujeros sensitivos

para fieles caminantes,

donde se quiebre

el ímpetu, de conocer,

taciturno homenaje

a lo que no fue,

a lo que ya no podrá ser,


a lo ido.

Reminiscencias de imágenes


donde todo se detiene,


y el hombre desde la orilla, mira;


y llegan los recuerdos, aquellos

que bañaban las playas

con la astucia de la espuma,

en un mar inexistente y frío,

un vacío sin próximo salto

hacia el abismo.

Lucía Serrano




“SU CORAZÓN TODO OJOS Y OÍDOS”

No era ciega ni sorda.
Sólo atendía a los ojos y oídos
de su corazón.

Temblorosa asistía a los pensamientos
encerrados entre otros
y deseaba
quizás altaneramente
que su verdad
fuera ese temblor,
ese tiempo.
Y entre los datos, fechas y hechos
transcurría con las épocas
como si todo fuera el amor.

María Chévez





ESTOY ENAMORADA PERO NO SÉ DE QUÉ

Estoy enamorada pero no sé de qué,

De su quebrada voz cuando denuncia las injusticias.

De sus ojos secos de lágrimas por tanto horror.

De sus compañeros de viaje: Pavese, Vallejo, Maiakosky, Huidobro…

Estaré enamorada, tal vez, del milagro que obraron sus versos,

una mujer, soldado de las letras, heredera de sus palabras.

Estoy enamorada del batallón de poetas que pueblan sus páginas,

de la cadencia de los versos que cantan al amor,

de los tangos bailados en una cuarteta,

de un sueño de Freud que un día escribió.

Tantas cosas me enamoran,

que en sus páginas habito

y en sus años de historia

una y otra vez me dejo caer.

Las 2001 Noches tesoro es de mil versos,

nuevo descubrimiento es, cada vez.


Helena Trujillo


UN DÍA NORMAL 1

Solía pasear por pensamientos

siempre más grandes que mi pequeño yo.

Vivía en ellos bajo la lluvia de una existencia

finita y calculable. Atrapada en el círculo

de los afilados dientes del deseo.

Bajo el olor de la degradación

de los astutos precipicios de los hechos.

Solía abandonar hasta que el barro

se levantaba sin piedad y hablaba.

Seguiré hasta que la vida se detenga

sencilla y sin preguntas,

mientras el asombro viva

entre mi carne y mi palabra.

Solía saltar como un resorte

cuando el tiempo pasaba sin dejar huella

en el silencio de las bocas,

en el silencio de las sillas vacías,

en un día normal de un año desconocido


UN DÍA NORMAL 2

Cogeré pluma y papel, cogeré sueño y despertar

y con bufanda y guantes, como si fuera a pasear

bajaré sin calma y sin sorpresa, hasta el pie de la escalera

y dejaré que el portero me pregunte por la calle vacía

y lo extraño que resulta un lunes entre dos fiestas.

Y no le diré que he visto ¡tanta belleza abandonada!

que ya no tengo lágrimas disponibles, solo amor

para ella, la última gota derramada, que crece

sin medida, sin dimensión y sin destellos.


Amelia Díez Cuesta





ESTRUENDO DE GUITARRAS ROTAS

Estruendo de firmamentos y guitarras secas,

bruscas, con el vano ataque de un ladrido.

Estruendo de palabras como museos,

destruidas por el emblemático espectador ausente.

Estruendo

de violines agonizantes. De garras

gastadas contra la pared

en falsos intentos.

Canciones estruendosas

de guitarras rotas, agrietados

vidrios de llanto y muerte.

Lloviendo sobre mitades,

anudando resquicios

en fértiles resonancias

de guitarras partidas

en el instante de entregar


su cálido firmamento violeta,

su canto desvencijado,

hecho lumbre, cenizas

de murmullos sin destino.

Kepa Ríos


VIDA PRESENTE


Una idea desnuda peina los cabellos

de un pueblo titiritero,

y se aviva, y crece y comienza a girar sobre la tierra

que provoca la pérdida de la memoria.

Es el reverso de un sueño,

el nacimiento de una desconocida hora,

donde el hombre insólito transforma su linaje,

y la lluvia tibia templa el rito y la impaciencia de cada verso.

Los corazones son visitados

por extraños vocablos,

y una lengua nueva se anticipa al paso

de las más remotas diferencias.

Idea fresca que penetra en la escala prohibida de los banqueros

que abona la tierra de constructores de imperios,

provee al mudo pueblo de frases,

entre los márgenes del poema.

Levanta los grandes osarios de la guerra

para arrastrarlos sobre océanos de hazañas

que hirieron de sangre y terror

la pretérita historia de los hombres.

Blanco perfume de frambuesas que exhala la tierra

con ese gusto que tiene,

de vivir entre los hombres.

Hombres cargados de infinita soledad,

apartados de sus caminos

entre historias desenlazadas,

a cada paso una nueva piedra,

cada tormenta coronada

por un cierzo repulsivo.

¡Abandonad los viejos hábitos!

¡Que la palabra camine siempre delante de vosotros!

¡Que el canto sea para quien navega en alta mar!

¡Despojáos de la duda y la prudencia!

¡Expurgad la escama del ojo al paso de la acción!

¡Vivid la vida presente

y que el decoro de vuestra alma

sea el de los sabios educadores

y vuestro lenguaje la historia de los pueblos

consagrada en los labios del poema!


Vicente Prada Gómez.



VIAJE A LA VERGÜENZA

Soñaba con volar sobre las verdes y húmedas praderas,

como se palpa el rocío en las honda corolas de la tarde.

Era un fuego quemando en cenizas los rastrojos,

las negras humaredas de la carne

soportando sus delirios,

los tímidos arrullos de los gorriones

en la sombra vibrante de tus pechos.

Soñaba con tocar esa lujuria del blanco sobre el negro,

la piel dorada por las túrgidas confluencias de remotos orinocos.

Era un cántico de lluvias celebrando la verbosidad del cielo

y sus constelaciones de remotos alfabetos.

Plagado estaba mi destino de mapas que sólo conducían al abismo.

Era un marinero destinado al fondo del océano,

para rezar desde allí la vergüenza de haber nacido.

Viajé, mucho viajé, para seguir vivo,

sacudido por las anchas mareas

de símbolos aún desconocidos.


Ruy Henríquez


LA POESíA ME INQUIETA



Me inquieta tu olor a carne




tu ritmo magnético sobre las teclas




ese vaivén de las letras desrealizando




el loco cotidiano que aun tanto pesa.


Tus astucias de cortesana



o tus timideces de doncella




aristócrata o pueblerina




siempre presente detrás de las calles sucias de la ciudad ,




Me inquieta que sepas más de yo misma que mí misma




que te pegues a mí aunque no me dé cuenta




que me abras camino aunque me esconda




que llenes mi corazón donde sólo amor reinaba.




Me inquieta amarte tanto y tan mal




robar horas a las noches




para sorprenderte en los escondites de las sombras




en las callejuelas de los sueños despiertos.




Avivas sin que lo sepa mi mirada




y si a regañadientes voy hacia ti




terminas ganando la partida y aquí me tienes,




una vez más, dándole a las teclas rebelde y entregada.




Rebelde y entregada para prestarte mis manos




para dejarme decir lo que no sé




plegarme a tus leyes




entreabrir sin recato




al flujo de las palabras




ese pobre corazón




casi muerto sin ti.





Claire Deloupy







DAME LA VIDA TUYA

Poema a mis 37 años


Esta mañana cae la lluvia sin cesar, pero yo no lloro,

y los pájaros se cobijan esponjosos entre las hojas,

y sin embargo, yo hoy me mojo,

dejo penetrar la sabia que anida en tu humanidad,

la libero entre mis huesos y la piel,

y me destapo la cara,

hoy aquí,

leyendo un poema que preñará el futuro.

El lienzo en blanco, la hoja en blanco...

Recuerdo corriendo al abrazo de mi madre

haciéndome sitio a través de las piernas de mis hermanos,

durmiendo, escuchando el latir de su corazón,

en la casa donde observaba el verde patio al que nunca salía.

Nostálgica en mi despedida

recuerdo ese día en que atendiste al llamado de la muerte a tu vera,

a pesar de su silencio,

a pesar de que nunca estuvo ahí para llevarte,

pero tú aceptaste su compañía.

Recuerdos, recuerdos grandes para un mundo pequeño,

recuerdos de ceniza que vuelan hacia las llamas

incontrolables del sendero,

inexistente pero transitable.

Me juego el billete hacia el laberinto,

pero el lienzo en blanco, la hoja en blanco....

buscaré la felicidad aunque se me escape cada mañana


en el goce de atar las palabras al sol naciente,


el que pronuncia mujer y hombre diferente


aunque sus labios sean ciegos,

esa vida del tiempo del lienzo y la escritura,

esa vida de papel entre mis huesos y mi piel.



Susana Lorente Gómez.




LA BREVEDAD DEL SILENCIO




Celebro la brevedad del silencio


sin volver la vista atrás.



Anónimo y oculto letargo



que me aprisiona



en el sobresalto de la noche


.

Cruza el silencio la telaraña, tan mortal



del día que se acaba,



camina por el verbo



impredecible




de un jardín enamorado



de la guardiana palabra


.

Esfinge que todo escucha del silencio:



Muerte escondida y abandonada,



voz sin huesos



piel de ojos cerrados,



alma partida de un territorio despoblado.




Habito las luces de la voz.



Busco tímidamente



las voces que todo lo puedan decir.



Imposible el vacío.



Celebro esta luz eterna,



bella flor, alcanzada para siempre,



en su propia batalla.




Mónica López Bordón







A ÚLTIMA HORA

Atravieso con mis manos


el último rescoldo de la piel


Patria y desaliño

cobijan la esperanza

mientras mi memoria

recupera tu saber:

Destronados, los dioses

son sólo viento.


Carmen Salamanca




PIEDRA SOÑADA

Te miro y desapareces.

En mi decir vagas impasible, fortalecida por tus huesos de mugre,

Mujer dadora, imperturbable y sumisa.

En mi decir, desapareces cuando te encuentro

brutal y atropelladamente bella en la mansedumbre del espejo.

Desapareces mientras resuenan las piedras de mis ojos contra el cristal.

Cuando los mártires en mis sueños

acunan un mundo desconocido,

el infinito reconocimiento de las palabras no dichas,

esas que a veces velan nuestra podredumbre

mientras en el cielo cantan los pájaros

a un azul más bello,

provien del mañana.

Me dices amada y mi vida se deja caer por el amanecer de tu chaqué

como una flor prendida de cartílago perpetuo

y roes en los vértices mis sueños,

lo que nunca seré:

Yo misma. Condenada a tu completud

de vagina sigilosa entre las sombras

me devuelves enmudecida

a un punto en la intemperie.

Me miras y me voy, me envuelvo de tu piel

embelesada en eso del amor, en tus rodillas haraposas

cuando me acunan a la noche

despedazados,

tus sentidos.

Virginia Valdominos




UN MAÑANA COLGADO DE LOS RAYOS DEL SOL

Fuimos el silencio de las hojas del otoño

mientras tratábamos de alcanzar

las latitudes de una sinuosa rectitud.

En el camino adquirimos

la vertiente iluminada de sus colores,

sus formas, el hálito de sus venas,

sabíamos que de la nada conservaríamos el misterio,

sabíamos que alguna vez, nuestras historias,

romperían las cadenas

de las almas de los muertos futuros.

Con la perplejidad del viento,

volábamos entre las gaviotas,

cerca del mar,

y de los rayos de luz,

hacíamos acantilados que nada sabían de su rudeza.

Sí, detuvimos el tiempo,

éramos tan jóvenes

que hasta las horas se disfrazaban

licores y mágicas turbulencias,

nos convencían de su pasar.

Descuidamos los pormenores de la vida

para no contagiarnos de rabia,

la ira se tornaba luz

y las cometas en la playa

trazaban un destino.

Tuvimos tanto miedo,

que era fácil, para nosotros,

diagramar rutas hacia ninguna parte.

Nadie es podía imaginar que hoy

todo sería diferente.

Fueron los años de la locura

y también fueron los acobardados restos

de algún milagro;

teníamos fe en la verdad,

su destino la palabra,

su virtud el amor,

todo se dibujada abstracto, confuso y,

sin embargo, la verdad nos espera en su escondite.

Vivir era la consigna,

vivir era el mandato de Dios,

vivir era una muerte anunciada,

la diferencia.

Magdalena Salamanca Gallego


domingo, 10 de octubre de 2010

TALLER DE POESÍA SÁBADOS 09-10-10



GRUPO DE POESÍA DE LOS SÁBADOS A LAS 18:00 h
-revista virtual-
COORDINADOR :
MIGUEL OSCAR MENASSA (Candidato al Premio Nobel de Literatura 2010)
NÚMERO - 53- 09/10/10
Semana a semana iremos mostrando en este blog el producto del trabajo realizado en el Taller virtual de poesía los sábados a las 18:00 h de la Escuela de Poesía Grupo Cero, coordinado por el poeta Miguel Oscar Menassa

Todos los dibujos son de Miguel Oscar Menassa





A GOLPE MONSTRUOSO

A golpe monstruosos el mundo avanza

hacia la ruta que nos sumerge en el pasado,

que no existe sino en la locura libre o acordada.

Maligna nostalgia o futuro olvidado.

Lamento haber dado la vuelta a la esquina

que se precipita sobre cuerpos impermeables

de periodistas y profesores, de sabiduría redonda,

y caprichosa complacencia de Parnaso.

Cenizas enlatadas y escombros encantados

solicitan la mirada y nos hacen vivir

al otro lado de las ventanas, indiferentes

a lo que hace el amor sobre los martillos.

La vida se retira en la esfera de las formalidades,

entre abanicos y espadas se queda quieta y aguarda,

mientras los intelectuales de clase definida

se miran tiernamente la punta de la nariz.

Hoy sólo quiero ver los contornos del miedo

indefinible y preciso, el miedo que triunfa

sobre la decoración sofocante de las terrazas

amarillas y las conjeturas eternas.

Amelia Díez Cuesta

CUMPLIR 70 AÑOS NO ES MOCO DE PAVO

Cumplir setenta años, con la lejanía del tiempo

pisando fuerte en el presente.

Todo lo que amé y amo,

lo que en mí persevera,

me hace feliz.

Los lazos entrañables, acuñados en toda época.

Lo que vino, lo que está por venir

de la mano de los seres amados...

La edad se presenta a veces

con una totalidad impenetrable.

En otros momentos cuando los afectos

y hasta los productos brillan

es la edad lo que no existe

-moco de pavo-, se desvanece.

María Chévez

ME HABLAS Y YO ESCUCHO EL NEGRO SOBRE EL BLANCO

Me hablas, sí

y yo escucho el movimiento de las olas,

las partes de una roca dividida en cinco continentes

y el olor de las despedidas cuando nos miramos sin mirar.

Escucho el negro aleteando sobre el blanco de tus ojos,

cuenca sin sonido, abierta y extendida sobre la piel

de una noche sin estrellas, iluminada por tu voz.

Hablas, descomponiendo las palabras,

agitando el vaso de las combinaciones

para que se produzca en ti

el instante perdido,

la casi oscuridad,

el estallido.

Cruz González Cardeñosa

LA POESÍA NO SON VERSITOS

Despierto a la mañana y las letras me esperan sobre la mesa.

Cual purasangres abriéndose a la llanura,

galopo a lomos de los más bellos versos de este siglo.

La poesía no son versitos,

no acunan a mentes débiles en busca de calma.

La poesía es una manera fuerte de vivir la vida,

una pasión desenfrenada por combinar lo desconocido.

Este mundo está lleno de seres

ciegos a la luz de un verso verdadero.

Que desconocen los poetas

que se nutren cada día de las aguas cristalinas

de los más grandes maestros.

Ellos son los que lo han dado todo,

su sangre, su piel, su propio nombre

para ser sólo de letras.

Huyamos de lo insulso.

Arranquémonos el corazón rosa de tanta televisión

dejémonos llevar por el aire puro de un poema.

Noble es el que tiene nobleza en su manos,

en su corazón, en su mirada.

Grande es el que se entrega a los jóvenes

alimentándolos con su saber.

Inmortal es el que transforma su vida en versos

para que el futuro sepa lo ciegos que estamos.

La poesía no son versitos,

no es escapar de la verdad

ni ocultarse del paso de los años

ni vivir en cómodos apartamentos en la gran manzana.

La poesía es un paso firme,

una palabra que desgarra el alma.

Helena Trujillo

UN BRILLO SOBRE LA LEJANÍA

Soy una mujer que se encuentra

perdiendo su pasado,

borrada memoria de mí

con rosas en la piel

y carne de versos.

Caigo de mí misma.

Conjugo el verbo ser, el verbo amar

y vivo la vida total

como una guerrera,

fiera, callada, poderosa,

de canto errante

a cada lado del brillo, de la lejanía.

Sin nostalgia

sumo unos labios a otros labios

y la flor de la flor queda enlazada

cuando escapo en la llanura del aire

y vuelvo a quedar estrechada

alrededor de mí.

Cercana lejanía

cuando conjugo de nuevo el verbo ser

y siento que podemos tener mil silencios

paralelos

en un brillo inexplicable

sorprendiéndonos la boca.

Mónica López Bordón

CABALLOS SALVAJES

Sueñan con la tierra de turquesa pálida,

sueñan con el agua que colma de diamantes,

la sed enloquecida de sus vivos pechos.

Aquella canción que late en sus corazones,

profunda fuente del amor,

donde el destino no está segado ni está perdido,

voz clara en la honda noche y en el ardiente día.

Márgen de sendero pálido que ciñe el campo,

bajo plácidas lunas y cárdenos atardeceres,

cabalgan sobre los apretados ojos de calientes lágrimas,

bocas convulsas donde sangran remordimientos,

de mirar un cielo de añil,

que no ven sus ojos.

Muertos de miseria, exhaustos,

bajo ese sol que desmenuza

párpados cegados por caminos desiertos,

transitan valles, llanos y ríos,

y el canto se hunde en el largo sueño de hermosas venganzas,

abiertas a sus costados,

bajo la tierra donde tiemblan las carnes atribuladas.

El polvo de los senderos con sus brazos extendidos,

turba sus almas, punza sus pechos,

y viste de llagas los surcos labrados con lenguas de bronce,

caminos hechizados de sabios argumentos,

donde la tierra sabrá perdonar,

donde en los bordes del llanto,

el viento esparcirá la palabra,

perfume de cien pomos de olores al vaciarse,

con voz de mujer.

Vicente Prada Gómez


EL DESTINO IMBORRABLE DEL FUTURO

El latido se tornó incierto,

la inquietud de no verte

surgió constante, adulterada,

fácil de localizar.

Las notas encerraban su altura

en la imborrable marca del destino,

el futuro y la nada deambulaban tácitamente

mientras la cobardía rugía en su interior,

con la tenaz fuerza de la locura.

Era una mujer aislada

ennegrecida por la tenue sonrisa de éxito,

saciada, insatisfecha, rauda y siniestra.

Ella es la diosa de las brujas y vive

entre los restos humanos de algunos muertos,

donde urde su mezquindad, su ruina.

Amamantadora de plagas

se desnuda cada vez que despliega su mirada,

sus ojos son la llama del infierno y sus palabras,

dagas que penetran y sangran las páginas de su vida.

Ella que habita el pasado y se excita con el olor a muerte,

me dijo adiós, hace cinco minutos.

Ahora su etéreo cuerpo descansa plácido, para siempre,

el destino imborrable del futuro, la mató.

Magdalena Salamanca

AL COMPÁS DE UNA CIUDAD CON MÚSICA DE TANGO

Buenos Aires

Mojada por argénticos ríos y leche de arrabaleras lunas,
tus penas son de bandoneón y tu Boca destila sus colores de fiesta.
Borges te canta: río de cabellera de fiera embravecida, con olas como el mar.
En Lavalle me espera un patio de butacas para llorar un desamor que nunca padecí.

Tango: Todas las madres son buenas y no hay mujer santa, tango,
hasta los ladrones tienen ascendencia y se tatúa el pecho
con un nombre de flor.
tango de malevos y princesas, de mujeres engañadas por el amor.

Malena camina por tus calles y en Los Inmortales te saluda Gardel.
Los niños nacen con pelota bajo el brazo Y Diego hay uno solo, aunque haya 100.000.
Una anciana clama por sus hijos desaparecidos y una picana triste
descarga en este verso su odio atrabiliario.

Buenos Aires

En menos de tres metros me crucé con ciudadanos de cinco continentes.
Tu nombre sabe a tango, a churrasco con papas, a pizza y a empanadas.
En tu corazón, un macho abraza con el pie enbotinado una farola,
de las tiendas abiertas de Corrientes saltan notas que envuelven y esto,
que no es un tango, hace un giro, un ocho para atrás y muere en este punto.

Alejandra Menassa

“TAN CIEGAMENTE ADICTO A LO QUE ABARCA MI MIRADA”

Tantálico busca el párpado horizonte su descanso

en la ínsula que sumerge húmeda y silente

le lejana mirada donde besar las lágrimas del tiempo

era el único designio.

Tanta sombra en la mágica alfombra de antaño

donde el cíclope, una sola vez,

tocó su frente de espejo y,

fue tal estallido la silueta de cristal

que se hizo noche y vacío.

Ícaro quiso volar, Moisés elegir, la verdad Edipo y

Ariadna unir el recuerdo escrito sobre un hilo de piel.

Soy el laberinto!!!

Soy el laberinto!!!

susurraba el ciego.

Mis manos alumbran murciélagos sin cueva ni destino.

Mi boca cantábrica despliega la noche alveolar en canto.

Mi cintura soporta collares índicos de lujuria, mi odio es rescoldo vivo y,

mis ojos…

ah mis ojos!!!

dos coplas son almendros y lunares.

Carlos Fernández

TAN VIOLENTAS, TAN…

Sombras dibujadas por un fulgor de llamas

cernían los arabescos de una cara bruñida

por el inexorable lamento del hambre que enmudeció su boca.

Su cuerpo habitaba en un páramo donde

violentas bocanadas tragaban la sangre

acumulada en los campos anegados de espanto,

sin magnolios que esparcieran el verdor de un aroma de infancia.

Fugitivo del mundo, ahíto de nada,

solemne, la luz de sus ojos

permanecía tenaz en viejas ilusiones.

Vana esperanza que inundaba la vida,

opacaba el sol de los amaneceres y

convertía el tiempo de lunación

en infinitas máscaras que no sabían

de la penumbra su retorno.

A veces sonreía. Sin fuerzas para agitar al viento

los frágiles huesos que le sostenían

un pequeño gesto falseaba vigorosos juegos

mientras el aire se escapaba de su cuerpo

huyendo del horror que cobijaba.

A veces sonreía, tan sólo un pedazo de pan,

tan sólo una palabra, y sería otra vida.

Pilar Rojas



LECHE Y VINAGRE SERVIDOS

Leche y vinagre servidos
a mi sedienta boca
sin derogación de leyes instantáneas
o desfiles de cuchillos melódicos.
Páginas que como el odio pasan,
agarrando los oscuros
ojos soñadores.
Peligro de no caer
inserviblemente
en la propia mesa como si el pan
no fuera suficiente.
Una moneda despreciada,
incalculable oprobio que olvidaré
cuando todo se extravíe.
Y solo queden otros.

Kepa Ríos Alday






UNOS LABIOS DESHECHOS

Traía la brisa olor a bandoneón,

la salada voz de las lágrimas derramadas

Los gritos de los hambrientos del mundo

Una jaula dorada en el corazón de los muertos de sed

El sonido de la carne podrida

al desgarrarse de unos huesos frescos,

el canto de los buitres reivindicando su bocado.

Traía días, noches,

una estrepitosa colección de siglos para nada

un desierto de sombras de osamentas y arena

unos labios desechos de gritar en silencio

de esta brisa hiriente atada al regreso.

Fabián Menassa de Lucia

AGOTADOS, FELICES, ABRAZADOS A LA NOCHE…

Eran vidas de tiempo partido

pieles alborotadas al viento

por la suavidad del tiempo

por los límites del futuro.

Eran vidas encandiladas

por los olores de la noche

por los temores del pasado

por el último salto al vacío.

Eran noches lejos del puerto

noches entre cielo y mar

noches entregadas a la vida.

Rumbo nocturno en las nubes,

tu vida rozando con su música mi vida

tu corazón esparcido en mil palabras.

Claire Deloupy

domingo, 3 de octubre de 2010

TALLER DE POESÍA DE LOS SÁBADOS 25-09-10

GRUPO DE POESÍA DE LOS SÁBADOS A LAS 18:00 h
-revista virtual-
COORDINADOR :
MIGUEL OSCAR MENASSA (Candidato al Premio Nobel de Literatura 2010)
NÚMERO - 52- 10/07/10
Semana a semana iremos mostrando en este blog el producto del trabajo realizado en el Taller virtual de poesía los sábados a las 18:00 h de la Escuela de Poesía Grupo Cero, coordinado por el poeta Miguel Oscar Menassa

Todos los dibujos son de Miguel Oscar Menassa



“COMO UN HILO DE SUEÑO, COMO UN HILO DE TANGO”
Raúl González Tuñón
Estanque solitario donde la luna refleja sus nostalgias,
parque embarrado de angustias que se despierta
al compás de una ciudad con música de tango.

Viniste una y otra vez a conocerme
a traer tus regalos de lejanas tierras
y nunca te quedabas porque en la lejanía
que yo miraba estaba tu ciudad.

Sonríe tu corazón al encontrarnos
y tus manos tiemblan cuando te pido
de nuevo una palabra estrellada en la hoja
dibujando lagunas y desiertos y por qué no
alguna flor como esas de Gauguin
y un paraguas para cuando el viento del Norte
arrasa hasta las piedras.

Dices que me amas y huyes de mí
como una jovencita que juega con los barcos
como si fuesen hombres y lustra los zapatos
en un rincón del cuarto mientras sueña.

Ya eres una mujer y tus sueños están hechos de letras.
Me hablas y yo escucho el negro sobre el blanco
y un punto al final de la página.

Cruz González Cardeñosa

LA VIDA ES ESTO QUE VES

A Miguel Oscar Menassa en su 70 cumpleaños
Reabro inquietantes constelaciones
bajo el tenue manto de los días.
Altero el orden de mis dedos
y la inmensidad me devuelve,
entre acertijos de futuro,
la luz de un comienzo inesperado:
¡Ché, boluda, que sólo son 70 años!
Su voz, emergiendo
de los confines de mi soledad,
arrasó memoria y pensamiento
y me devolvió al presente.
Ese "sólo" en su frase,
tan claramente acentuado,
desafiaba mi comprensión
y me quedé mirándole
mientras me preguntaba
cuántas vidas cabrían
en esos 70 años.
Como si me leyera el pensamiento,
dijo: Fui todos y fui ninguno.
De pequeño,
me imaginaba recorriendo paisajes
de tiempos primitivos, legendarios
territorios donde los hombres yacían,
aún, como criaturas inocentes,
ajenas al dolor.
Después,
como si nada hubiera ocurrido,
habité húmedos redondeles
cuando nadie se animaba
a dar un paso más
y cada latido era un acto de fe.
Sin concordancia estelar,
mil veces hice balance
y otras mil rechacé el indulto.
Calibré con cuentagotas
la energía disponible,
até cabos de humano deseo
mientras desbrozaba caminos
nunca imaginados
y, sin embargo,
aquí estoy, descifrando,
una vez más, el porvenir
Entonces, ¿será necesario atravesar,
de nuevo, la noche y sus reflejos?
pregunté, algo inquieta.
Mirá, contestó, la vida continúa
agitando su frenético saco de instantes,
bajo el manto, sublime, del misterio.
Mientras tanto, entre las sospechas,
anida una verdad incontrolable:
La vida es esto que ves,
y la eternidad, sólo un logaritmo.

Carmen Salamanca
Y PASARON LOS DÍAS Y LA NOCHES…

Y pasaron los días y las noches…
Unas cuentas palabras nos unían
ponían bálsamo sobre la crueldad del mundo
sobre los días grises y las horas muertas.

Nos encerrábamos con las tareas horas tras horas
robando al sol nuestras presencias.

Aferrados a las tareas, las manos hundidas
en la savia misma de los días
locos soñadores de un porvenir lejano
trazábamos el surco de los días vividos.

Oh…solitarios días frente al teclado:
cifras, números , complicadas algebras del burocrático
mundo cotidiano
de la labor intensa.

Mas, por las noche, cuando los cuerpos ya apenas pertenecen a la vida
saciados de horas trabajadas, de mundanos ruidos,
casi borrachos de cansancio
poníamos notas débiles de nuestras voces enamoradas
a las palabras imborrables de inmortales poetas.
Alegría del perfecto verso susurrado, cantado, martilleado mil veces
invadía las negras venas de la noche
y un sol de fervor nos llevaba hasta el sueño
agotados, felices, abrazados a la vida.

Claire Deloupy
A LAS SEIS DE LA TARDE

Todo es libertad en esta tierra, cielo,
madera levantándose montaña,
y a galope oscuro
sobre el universo del espíritu
cultiva el hombre,
su paz y su sosiego.
Sin hogueras déspotas,
sin soldados que viven en la tierra,
sin relámpagos que asombran
a la hembras,
panes y frutos del otoño,
viril regocijo
de estos órganos nuevos.
Despertar inaudible
flotando en el aire
como tributo a un dios.
Los objetos solitarios
recorren toda la habitación,
fuerza de un grito primigenio,
empequeñecida claridad
forzando universos,
a golpe monstruoso
de una raíz sin dueño.

Lucía Serrano
EL BRILLO DE ALGUNAS HORAS COMPARTIDAS
Cuando me hablas
me quedo tan desnuda en mis venas
derribadas y cautivas en tu fuego
que le pongo acentos a la noche
silenciosa y sigilosa entre los lirios
de locas mujeres que aparecen,
en pequeños retazos,
cuando me hablas,
a orillas de mi vida,
entre el hechizo del mar
y el vértigo de alguna locura.

Me abandono a ese brillo
de algunas horas compartidas
que me dejaron tan despojada
en mi carne, conmigo,
tan en medio de una madrugada arrasada
donde hablaban los cuerpos y las leyes de la carne
tan violentas, tan palpitantes.

Latiendo en pulso
sigo mirando el resplandor,
esperando la Aurora con sosiego,
una palabra,
un brillo sobre la lejanía.

Mónica López Bordón
REGRESO

Cierro el paréntesis de este trozo de vida pasada,
tan cerca de las cosas, tan atada a los deberes cotidianos,
tan deformemente abierta a la dispersión de los sentidos,
tan ciegamente adicta a lo que abarca mi mirada.

Feliz de encontrarte, alba, suave, inerme,
esperando la caricia de mi mano,
esperando conmigo,
nuevas combinaciones de palabras.

Olga de Lucia
A LOS 70 AÑOS…
Han pasado varios meses desde que recibimos la noticia de que Miguel Oscar Menassa había sido presentado como Candidato al Premio Nobel de Literatura 2010, el movimiento que ha generado esta noticia ha sido fantástico, las relaciones, los recitales, las charlas, los encuentros y desencuentros, las emociones, el trabajo, el psicoanálisis y, como no, la poesía.

Buscar entre las páginas escritas
recorrer las palabras, anudar los silencios,
esperar una caricia, un adiós, una lágrima,
nadar empecinadamente hacia delante
como para cruzar el océano nadando.

Madrid un espacio para el amor, para la vida,
una sillita en un patio que te espera,
Plaza de España y, al fin, un hogar.

Buenos Aires un amor, el amor con mayúsculas,
la sangre y los besos de dulce,
la cultura floreciendo por sus calles, el deseo.

Un hombre y, por qué no, un tango:

Entre los setenta, las canas
y su pilcha de bacán
florece el palpitar
de unos tamangos bien lustrados.

Galán de terciopelo
que labura sin descanso,
y sueña de piola
sus vicios de cantor.

Este taita de percha elongada
chamuya sin pifiar,
y a las minas gambetea
guitarreando sin azar.

Un hombre, sí, pero también el amante de la poesía,
el misterio de la pintura,
la tenaz virtud del más allá del principio,
el futuro, la muesca imborrable que marca un destino.

Gracias Menassa

Magdalena Salamanca



VÉRTIGOS CALIENTES COMO RISAS

Vértigos calientes como risas,
estas cadenas malgastadas
No quiero romper. Me aprisiono,
tecleo como si supiera hablar.
Pero me pongo a celebrar esta
magnífica inquietud. Extiendo,
alfombrado remolino, el mundo.
Descubro su brillo tenebroso,
su secreto último, y veo
a mi alrededor sus ojos desnudos,
sublimes, brindándose.

Kepa Ríos Alday